cancer moon

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Si hay un grupo en la esquelética historia del rock de vanguardia del estado español que no necesita de excusas para ser reivindicado, es muy probable que ése sea Cancer Moon. Deseamos que la reciente edición en formato cd del directo que su vocalista Jose Anitua hizo el pasado año 2005 junto a Atom Rhumba, con motivo del veinte aniversario de la revista Ruta 66, reavive un poco la llama de su recuerdo (el disco, todo versiones de clásicos, ha sido editado por Noizpop con el título 'Bilbao 13.05.05. Kafe Antzokia'). Nosotros aprovechamos la coyuntura para abrir esta sección por primera vez a un 'producto' no foráneo. Es un verdadero placer hacerlo con 'La Luna en Cáncer'.

Buscar la raíces de nuestros dos protagonistas es bucear en una interminable lista de grupos vascos de punk-rock y hardcore de la década de los '80. Por una lado, Jose (voz) dejó su impronta en 'La Logia', 'La Tercera en Discordia' y 'Jugos de Otros'. Yon Zamarripa (guitarra) pasa por 'Gazte Hilak', 'Test', 'Los Primitivos' (¿homenaje a The Primitives y aquel single del '64 en el que un jovencísimo Lou Reed dejó su impronta?) y 'Los Extraños'.

El combo (el origen del nombre está en algún lugar entre la afición de Yon a la astrología y el 'Maiden Of The Cancer Moon' de Quicksilver Messenger Service) empieza a tomar cuerpo a finales de los '80 como un proyecto paralelo de Jose y Yon, trabajando con un cuatro pista en casa de Yon. Éste se encarga de la música mientras Jose pone voz y letras, aunque dejando siempre las puertas abiertas al intercambio de ideas. Alrededor de esta pareja irán orbitando una serie de músicos, pero el eje central siempre será el mismo en todas sus fases. El resultado de estas grabaciones caseras tiene forma de maqueta: '12 Stereo Surgery Mistakes', editada en la primavera del '89. La maqueta se extiende por la península y en varios meses tienen sobre la mesa la propuesta de un primer lp. Al final fichan por la catalana Polar, subsidiaria de Max Music y decidida a llevar a la fama internacional a bandas como Vancouvers, The Del Hoyo y... Cancer Moon. Pueden imaginar como acabó la cosa (cierre del sello por falta de ventas, contratos incumplidos, impago de royalties, juicios...).

El magnífico disco (considerado el año cero de eso que hemos venido a llamar noise español) lleva por título 'Hunted by the Snake' y está producido por Jaime Gonzalo (director de la revista Ruta 66). El dúo no quedó contento con el trabajo desde la mesa, pero las dos constantes que se repetirán es sus posteriores trabajos aparecen aquí deslumbrantes: un talento inaudito para asimilar influencias y un background musical al alcance de pocos.

Sobre este último punto y la dichosa escena que estaba al caer, estas declaraciones realizadas en el número 2 (Septiembre del '94) de la revista Neurótica: "Simplemente hay grupos que dicen 'estoy haciendo cosas nuevas, cosas distintas', y en realidad no están haciendo ni nada nuevo ni nada distinto. A mí, la verdad, ni me sorprenden ni me llegan; prefiero los grupos referentes que tienen a ellos mismos, porque ellos tienen esas influencias mal asimiladas. Esos grupos referentes, a su vez, tienen otras referencias de las que ellos no saben nada, ni siquiera las conocen. Es la copia de la copia de la copia, en la cual se pierde cualquier tipo de dibujo". En esa misma revista, y en su primer número (Junio del '94), Jose confeccionaba una cinta imaginaria ('c-60 for a ride') donde se daban cita, entre otros, The Velvet Underground, Brian Eno, Julian Cope, Pere Ubu, Laurie Anderson, Can o Eyeless in Gaza. Casi nada.

Tras quitarse de encima el conflicto con Polar, fichan por Munster (con la que tampoco acabarían demasiado bien) y editan su segundo disco, 'Flock, Colibri, Oil'. Un disco más accesible y limpio, menos cabernoso que su predecesor (eso sí, sólo cuatro días en Francia y, aunque ayudados en las mezclas, producido por ellos mismos). Pese a tratarse de una obra homógenea donde el todo está por encima de las canciones, la esencia sigue siendo la misma. Un complejo entramado de guitarras en el que se da cita el avant-rock, la psicodelia y el drone, pero donde se deja entrever un poco de luz.

Para su última obra (bueno, nunca se sabe), los de Bilbao fichan por Radiation (en el aire quedó la publicación en cd de sus 'TV Tapes', canciones en formato casero), un sello muy cercano en todos los aspectos y que les abría nuevas perspectivas. 'Moor Room' (ése es el título) es, en pocas palabras, el mejor disco de Cancer Moon. El que tiene un mejor sonido (producción detallista y brillante) y el que capta todas sus caras, la arisca y la contemplativa, la ambiental y la furiosa. En definitiva, el que mejores canciones tiene.

Y desde entonces, silencio absoluto. Resulta revelador que uno de los pocos grupos estatales (¿Beef, Medication, Penelope Trip, Superelvis, Manta Ray?... no es lo mismo) que supo dar una versión personal del rock experimental del pasado siglo y hacerlo suyo se desvaneciese, desapareciendo como un recuerdo borroso quizás nunca vivido. Alérgicos al directo (pocos pero intensos, cuestión de actitud), firmes es sus principios, inquebrantables al fin y al cabo, puede ser que lo que Cancer Moon necesitaran fuese un home studio donde dejar caer su irrefrenable poder creativo, sin preocuparse por nada más. El contexto actual parece el más adecuado para ese modus operandi. En cualquier caso, sólo deseamos que alguien se decida a reeditar todo su material (descatalogado al completo). Sería una iniciativa tan arriesgada como la propia trayectoria del dúo.


discografía recomendada

cancer moon :: hunted by the snake

Cancer Moon

Hunted By The Snake

Polar, 1990

El primer disco de Cancer Moon es rudo, crudo y primario. La unión estilística con los Stooges es más que evidente. Ayudan a cerrar la conexión unas letras llenas de deseo, sexo y perversión (la versión cd viene, por si no fuese suficiente, con una cover del 'I need somebody'). Además de los riffs monolíticos de Ron Asheton, la versatilidad vocal de Iggy Pop y la contundencia rítmica, hay rastros de psicodelia (las guitarras de 'The iron need' y 'Voice of the sax'), noise-rock cerebral ('Call it fear' y 'X Member', entre The Velvet Underground y Sonic Youth) y pistas de su futura capacidad melódica ('Yellow telephone' y 'Desert in the girl'). Todo queda resumido en uno de los mejores cortes del disco: 'Jimi, Jimi' (homenaje a Hendrix) construye su letra alrededor del proto-punk, el killer-rock y la psicodelia (que en una misma canción aparezcan 'Foxy ladies and dumb boys', 'Voodoo childs', 'Lust for life', 'Raw power' y 'TV eye' parece algo más que una feliz casualidad). Cazados y atrapados.

cancer moon :: flock, colibri, oil

Cancer Moon

Flock, Colibri, Oil

Munster, 1992

Editado ya bajo la marca Jose y Yon más colaboradores, el segundo disco de Cancer Moon depura el contenido de su debut y termina por definir un estilo personal. Un 'melting pot' de noise-rock, psicodelia, pop, blues en descomposición y ráfagas de avant-garde. En 'Flock, Colibri, Oil' clavan varias dianas de pop ruidoso ('Solution (Mooncycle)', 'Have you seen it?', 'Smokers'...), te seducen con las preciosas guitarras en espiral de 'Ink', construyen crescendos de caos ('White Sky') y ácido (Loop y Spaceman3 en 'Stocks') y cierran con un mantra de oscuridad velvetiana ('Indians'). De propina (y de nuevo sólo en formato cd) regalan dos versiones: 'Human Jukebox' de The Scientists y una magnífica 'Girl' de Suicide 100% space krautrock. Preparados para la gloria.

cancer moon :: moor room

Cancer Moon

Moor Room

Radiation, 1994

Cima indudable de su arte (y desgraciadamente última muestra del mismo), 'Moor Room' lima asperezas y luce como lo que es: uno de los mejores discos de música popular que haya dado el panorama español en toda su historia. Además de alcanzar el clímax sonoro, Jose entrega las mejores letras de su carrera, una lírica imaginativa y repletas de hermosas imágenes (como en su debut, y remarcando la importancia que tienen las palabras en su obra, incluyen las letras en inglés y traducidas al castellano). Suenan clásicos y personales como nunca, maduros y plenos (la pegada del quinteto 'Sweet, sweet cake', 'Girls hangin' round', 'Wolf of cool', 'Caster' y 'I'm head down'), se encierran en un bucle de feedback ('Stupid Pumpgirl'), dignifican por enésima vez el legado de la Velvet ('Lie'), mezclan avant-rock, esquizofrenia y Ry Cooder (el instrumental 'Risin'') y nos abren el corazón con dos gemas como 'Daniel Boone' (descargas de intensidad) y 'Stone of head' (los pelos de punta).

Por Mikel M. Sanz, 01.05.2006

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