Cancer Moon

Por Mikel M. Sanz
Si hay un grupo en la esquelética historia del rock de vanguardia del estado español que no necesita de excusas para ser reivindicado, es muy probable que ése sea Cancer Moon. Deseamos que la reciente edición en formato cd del directo que su vocalista Jose Anitua hizo el pasado año 2005 junto a Atom Rhumba, con motivo del veinte aniversario de la revista Ruta 66, reavive un poco la llama de su recuerdo (el disco, todo versiones de clásicos, ha sido editado por Noizpop con el título 'Bilbao 13.05.05. Kafe Antzokia'). Nosotros aprovechamos la coyuntura para abrir esta sección por primera vez a un 'producto' no foráneo. Es un verdadero placer hacerlo con 'La Luna en Cáncer'.

Buscar la raíces de nuestros dos protagonistas es bucear en una interminable lista de grupos vascos de punk-rock y hardcore de la década de los '80. Por una lado, Jose (voz) dejó su impronta en 'La Logia', 'La Tercera en Discordia' y 'Jugos de Otros'. Yon Zamarripa (guitarra) pasa por 'Gazte Hilak', 'Test', 'Los Primitivos' (¿homenaje a The Primitives y aquel single del '64 en el que un jovencísimo Lou Reed dejó su impronta?) y 'Los Extraños'.

El combo (el origen del nombre está en algún lugar entre la afición de Yon a la astrología y el 'Maiden Of The Cancer Moon' de Quicksilver Messenger Service) empieza a tomar cuerpo a finales de los '80 como un proyecto paralelo de Jose y Yon, trabajando con un cuatro pista en casa de Yon. Éste se encarga de la música mientras Jose pone voz y letras, aunque dejando siempre las puertas abiertas al intercambio de ideas. Alrededor de esta pareja irán orbitando una serie de músicos, pero el eje central siempre será el mismo en todas sus fases. El resultado de estas grabaciones caseras tiene forma de maqueta: '12 Stereo Surgery Mistakes', editada en la primavera del '89. La maqueta se extiende por la península y en varios meses tienen sobre la mesa la propuesta de un primer lp. Al final fichan por la catalana Polar, subsidiaria de Max Music y decidida a llevar a la fama internacional a bandas como Vancouvers, The Del Hoyo y... Cancer Moon. Pueden imaginar como acabó la cosa (cierre del sello por falta de ventas, contratos incumplidos, impago de royalties, juicios...).

El magnífico disco (considerado el año cero de eso que hemos venido a llamar noise español) lleva por título 'Hunted by the Snake' y está producido por Jaime Gonzalo (director de la revista Ruta 66). El dúo no quedó contento con el trabajo desde la mesa, pero las dos constantes que se repetirán es sus posteriores trabajos aparecen aquí deslumbrantes: un talento inaudito para asimilar influencias y un background musical al alcance de pocos.

Sobre este último punto y la dichosa escena que estaba al caer, estas declaraciones realizadas en el número 2 (Septiembre del '94) de la revista Neurótica: "Simplemente hay grupos que dicen 'estoy haciendo cosas nuevas, cosas distintas', y en realidad no están haciendo ni nada nuevo ni nada distinto. A mí, la verdad, ni me sorprenden ni me llegan; prefiero los grupos referentes que tienen a ellos mismos, porque ellos tienen esas influencias mal asimiladas. Esos grupos referentes, a su vez, tienen otras referencias de las que ellos no saben nada, ni siquiera las conocen. Es la copia de la copia de la copia, en la cual se pierde cualquier tipo de dibujo". En esa misma revista, y en su primer número (Junio del '94), Jose confeccionaba una cinta imaginaria ('c-60 for a ride') donde se daban cita, entre otros, The Velvet Underground, Brian Eno, Julian Cope, Pere Ubu, Laurie Anderson, Can o Eyeless in Gaza. Casi nada.

Tras quitarse de encima el conflicto con Polar, fichan por Munster (con la que tampoco acabarían demasiado bien) y editan su segundo disco, 'Flock, Colibri, Oil'. Un disco más accesible y limpio, menos cabernoso que su predecesor (eso sí, sólo cuatro días en Francia y, aunque ayudados en las mezclas, producido por ellos mismos). Pese a tratarse de una obra homógenea donde el todo está por encima de las canciones, la esencia sigue siendo la misma. Un complejo entramado de guitarras en el que se da cita el avant-rock, la psicodelia y el drone, pero donde se deja entrever un poco de luz.

Para su última obra (bueno, nunca se sabe), los de Bilbao fichan por Radiation (en el aire quedó la publicación en cd de sus 'TV Tapes', canciones en formato casero), un sello muy cercano en todos los aspectos y que les abría nuevas perspectivas. 'Moor Room' (ése es el título) es, en pocas palabras, el mejor disco de Cancer Moon. El que tiene un mejor sonido (producción detallista y brillante) y el que capta todas sus caras, la arisca y la contemplativa, la ambiental y la furiosa. En definitiva, el que mejores canciones tiene.

Y desde entonces, silencio absoluto. Resulta revelador que uno de los pocos grupos estatales (¿Beef, Medication, Penelope Trip, Superelvis, Manta Ray?... no es lo mismo) que supo dar una versión personal del rock experimental del pasado siglo y hacerlo suyo se desvaneciese, desapareciendo como un recuerdo borroso quizás nunca vivido. Alérgicos al directo (pocos pero intensos, cuestión de actitud), firmes es sus principios, inquebrantables al fin y al cabo, puede ser que lo que Cancer Moon necesitaran fuese un home studio donde dejar caer su irrefrenable poder creativo, sin preocuparse por nada más. El contexto actual parece el más adecuado para ese modus operandi. En cualquier caso, sólo deseamos que alguien se decida a reeditar todo su material (descatalogado al completo). Sería una iniciativa tan arriesgada como la propia trayectoria del dúo.

Discografía recomendada

Cancer Moon

Hunted By The Snake

Polar (1990)

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Cancer Moon

Flock, Colibri, Oil

Munster (1992)

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Cancer Moon

Moor Room

Radiation (1994)

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