Nico
Por Mikel M. Sanz
Nacida Christa Päffgen el 16 de Octubre de 1938, la vida de Nico es una búsqueda continua de un lugar en el mundo donde encajar. Al final lo encontró en la soledad, único refugio posible para una personalidad única, impredecible y compleja.
Los primeros pasos de una biografía que si quiere ser completa ha de dar giros bruscos entre la prensa rosa y avant-rock, entre un imparable 'apetito sexual' y la adicción a la heroína, entre la mentira y el ansia de notoriedad, nos transportan a París a finales de los '50, con una carrera de modelo que la llevará por pasarelas, portadas de Vogue y Elle y anuncios publicitarios. En el cambio de década participa en varias películas de reputados directores (Alberto Lattuada, Rudolph Maté, Federico Fellini) con pequeños papeles. En 1962 tiene su único hijo ('Ari's song' es para él) con el actor Alain Delon y empieza a compaginar estancias en la capital francesa y Nueva York, donde estudia interpretación.
En 1965 edita en Immediate (sello pop art inglés donde los haya) su primer single 'I'm not saying', con la ayuda del Rolling Stone Brian Jones. De regreso a Nuevo York, entra en el círculo de influencia de la Factory de Warhol y participa en varios films de su protegido Paul Morrisey. El siguiente paso no tardará en llegar. Warhol, hombre de negocios con visión de futuro, cree que a su nueva adquisición, la que impregnará de vanguardia, ruido, caos y futuro su espectáculo Exploding Plastic Inevitable, le hace falta una cara bonita, un gancho irresistible. Al fin y al cabo, un icono pop. Además la chica quiere cantar. Es así como The Velvet Underground se convierte en The Velvet Underground and Nico y da comienzo la verdadera historia de nuestra 'sad girl' favorita.
Tras girar por todo el país con (¿de verdad quedan dudas sobre esto?) el mejor grupo de música popular de todos los tiempos, dejar su grave y hermosa gelidez en tres monumentos como 'Femme Fatale', 'I'll be your mirror' y 'All tomorrow's parties' y llevar al límite una lucha de egos, celos, amor y odio (el triángulo Cale-Reed-Nico), decide emprender definitivamente su carrera en solitario.
Su primer disco, 'Chelsea Girl' (grabado cuando aun estaba en la Velvet), viene respaldado por un grupo de composición que pondría los dientes largos a cualquiera: temas de Tim Hardin, un imberbe Jackson Brown (acompañantes en sus conciertos acústicos en el Club Dom), Bob Dylan (a quien conoció en París años atrás) y sus compañeros Lou Reed, John Cale y Sterling Morrison. Aun así, Nico nunca se sintió a gusto ni con la producción y los overdubs (flautas y violines) de Tom Wilson ni con unos temas que no sentía suyos, con los que no se podía identificar. Por lo tanto, haríamos bien en situar la línea de salida real de su carrera en 1969, con el claustrofóbico 'The Marble Index', mítico álbum de avant-garde, con composiciones propias y genialmente producido por John Cale, que añade a los incisivos bucles de la germana un cuidado trabajo de producción (arreglos de piano, viola, órgano, efectos varios...).
Ese mismo año entra en contacto con el director francés Philippe Garrel, con el que entabla una duradera relación sentimental y profesional, con frutos tan extraordinarios como el film 'La cicatriz interior' (¿verdad Gus Van Sant?), cuya banda sonora es básicamente el hermoso y tristísimo 'Desertshore' (1970), de nuevo producido por Cale. En 1974 cierra este ciclo con 'The End', hermético perfeccionamiento de sus dos anteriores discos y con el Galés de nuevo en la producción. Hasta la llegada de su siguiente disco, Nico da conciertos, actúa en varias películas e intensifica su relación con la heroína. El nuevo disco no llega hasta 1981. 'Drama of Exile' es su obra más floja y presenta una versión estándar/rock al uso (si esto se puede decir al hablar de Nico) de su música.
Su sexto e inesperado último álbum llega en 1985, de nuevo producido por su amigo Cale. 'Camera Obscura' mantiene el halo de sus tres primera obras con Cale, pero con un toque electrónico ambiental y una estilización muy ochentera en su sonido de la que únicamente se 'salva' la versión del estándar 'My funny valentine'.
El 18 de Julio de 1988, en Ibiza, la isla a la que acudía intermitentemente desde hacía más de 30 años, Christa Päffgen, o ese oscuro espectro conocido como Nico, ponía fin al mito: una hemorragia cerebral le quitaba la vida mientras daba un paseo en bici bajo un radiante sol.
Los primeros pasos de una biografía que si quiere ser completa ha de dar giros bruscos entre la prensa rosa y avant-rock, entre un imparable 'apetito sexual' y la adicción a la heroína, entre la mentira y el ansia de notoriedad, nos transportan a París a finales de los '50, con una carrera de modelo que la llevará por pasarelas, portadas de Vogue y Elle y anuncios publicitarios. En el cambio de década participa en varias películas de reputados directores (Alberto Lattuada, Rudolph Maté, Federico Fellini) con pequeños papeles. En 1962 tiene su único hijo ('Ari's song' es para él) con el actor Alain Delon y empieza a compaginar estancias en la capital francesa y Nueva York, donde estudia interpretación.
En 1965 edita en Immediate (sello pop art inglés donde los haya) su primer single 'I'm not saying', con la ayuda del Rolling Stone Brian Jones. De regreso a Nuevo York, entra en el círculo de influencia de la Factory de Warhol y participa en varios films de su protegido Paul Morrisey. El siguiente paso no tardará en llegar. Warhol, hombre de negocios con visión de futuro, cree que a su nueva adquisición, la que impregnará de vanguardia, ruido, caos y futuro su espectáculo Exploding Plastic Inevitable, le hace falta una cara bonita, un gancho irresistible. Al fin y al cabo, un icono pop. Además la chica quiere cantar. Es así como The Velvet Underground se convierte en The Velvet Underground and Nico y da comienzo la verdadera historia de nuestra 'sad girl' favorita.
Tras girar por todo el país con (¿de verdad quedan dudas sobre esto?) el mejor grupo de música popular de todos los tiempos, dejar su grave y hermosa gelidez en tres monumentos como 'Femme Fatale', 'I'll be your mirror' y 'All tomorrow's parties' y llevar al límite una lucha de egos, celos, amor y odio (el triángulo Cale-Reed-Nico), decide emprender definitivamente su carrera en solitario.
Su primer disco, 'Chelsea Girl' (grabado cuando aun estaba en la Velvet), viene respaldado por un grupo de composición que pondría los dientes largos a cualquiera: temas de Tim Hardin, un imberbe Jackson Brown (acompañantes en sus conciertos acústicos en el Club Dom), Bob Dylan (a quien conoció en París años atrás) y sus compañeros Lou Reed, John Cale y Sterling Morrison. Aun así, Nico nunca se sintió a gusto ni con la producción y los overdubs (flautas y violines) de Tom Wilson ni con unos temas que no sentía suyos, con los que no se podía identificar. Por lo tanto, haríamos bien en situar la línea de salida real de su carrera en 1969, con el claustrofóbico 'The Marble Index', mítico álbum de avant-garde, con composiciones propias y genialmente producido por John Cale, que añade a los incisivos bucles de la germana un cuidado trabajo de producción (arreglos de piano, viola, órgano, efectos varios...).
Ese mismo año entra en contacto con el director francés Philippe Garrel, con el que entabla una duradera relación sentimental y profesional, con frutos tan extraordinarios como el film 'La cicatriz interior' (¿verdad Gus Van Sant?), cuya banda sonora es básicamente el hermoso y tristísimo 'Desertshore' (1970), de nuevo producido por Cale. En 1974 cierra este ciclo con 'The End', hermético perfeccionamiento de sus dos anteriores discos y con el Galés de nuevo en la producción. Hasta la llegada de su siguiente disco, Nico da conciertos, actúa en varias películas e intensifica su relación con la heroína. El nuevo disco no llega hasta 1981. 'Drama of Exile' es su obra más floja y presenta una versión estándar/rock al uso (si esto se puede decir al hablar de Nico) de su música.
Su sexto e inesperado último álbum llega en 1985, de nuevo producido por su amigo Cale. 'Camera Obscura' mantiene el halo de sus tres primera obras con Cale, pero con un toque electrónico ambiental y una estilización muy ochentera en su sonido de la que únicamente se 'salva' la versión del estándar 'My funny valentine'.
El 18 de Julio de 1988, en Ibiza, la isla a la que acudía intermitentemente desde hacía más de 30 años, Christa Päffgen, o ese oscuro espectro conocido como Nico, ponía fin al mito: una hemorragia cerebral le quitaba la vida mientras daba un paseo en bici bajo un radiante sol.





