Syd Barrett

Por Mikel M. Sanz, publicado el 01.07.2005
Roger Keith Barrett, nacido el 6 de Enero de 1946 en Cambridge, pasó poco tiempo en Pink Floyd como para ser recordado por ello (sobre todo por los miles de yuppies enamorados de la época más insoportable del cuarteto) y tiene una obra en solitario, efímera y olvidada, que le impide ser conocido por sus logros individuales, pero es un personaje clave para el estallido definitivo del movimiento psicodélico inglés.

Bautizados por Syd como Pink Floyd a mayor gloria de los bluesman Pink Anderson y Floyd Council, los primeros pasos del cuarteto (completado por Roger Waters, Rick Wright y Nick Mason) vienen marcados por unos directos alimentados por largas improvisaciones alrededor del blues, el jazz y el avant-garde. Su futurista puesta en escena (proyecciones, uso de todo tipo de luces...) y sus apariciones en clubs como el Marquee y el UFO londinenses les hace ganar adeptos y atención. Es entonces cuando Barrett, cantante, guitarrista, compositor de todos los temas y líder del grupo, ve claro que para llegar más allá del circulo underground, deberán mezclar sus dilatados instrumentales de psicodelia experimental con píldoras de pop psicodélico. A principios del '67 EMI edita su primer single 'Arnold Layne'. Colorista, melódica y con precisos toques del lsd, la voz arrastrada de Syd da la bienvenida oficial a la psicodelia inglesa (de la mano de compañeros como Soft Machine, The Move, la Jimi Hendrix Experience o Tomorrow). Otro single memorable ('See Emily play') precede la edición del mejor disco de Pink Floyd, 'The piper at the gates of down'. Éste combina accesibilidad y atrevimiento en uno de los mejores lp's de la década prodigiosa de la música popular inglesa. Un último single (algo más flojo), publicado a finales del '67, cuenta con la participación real de Barrett, 'Apples and oranges'.

El abuso del lsd y su visión sobre el futuro del grupo (problemas a la hora de escoger los singles o las canciones que debían ser editadas, su actitud en el escenario, la accidentada gira por Estados Unidos) hacen que Dave Gilmour sea incluido como segundo guitarrista en Febrero del '68. Esta formación de quinteto apenas dura unos meses, antes de que Syd, incapaz de seguir tanto física como mentalmente el ritmo de un grupo de rock, abandone definitivamente en Abril del mismo año, y de paso a una escueta carrera de folk singer psicodélico y bizarro, impredecible y en muchas ocasiones genial.

Tras varias (y accidentadas) sesiones de grabación, que se alargaron por más de un año en los estudios Abbey Road, a finales del '69, y en el subsello de EMI Harverst, sale el primer single en solitario de nuestro hombre, 'Octopus/Golden Hair', adelanto de su primer larga duración, 'The Madcap Laughs' (Harvest, 1970). Entre chispazos de creatividad, múltiples tomas y overdubs de algunos amigos (gente de Soft Machine y los propios Pink Floyd), se consigue sacar adelante este primer trabajo y un segundo y último, publicado a finales del '70 ('Barrett'), repletos ambos de grandes canciones (en realidad, el nexo común de su etapa en solitario, la canción). Y a partir de ahí, un proceso degenerativo que a principios de los '70 da al traste con varios proyectos (un tercer disco, varias formaciones erráticas), ilumina continuas reivindicaciones (incluso en forma de canción de su ex-grupo: 'Shine on you crazy diamond'), reediciones, un disco de rarezas (el recomendable 'Opel') y que conduce una vida solitaria, misteriosa, interior e indescifrable para el resto de la humanidad.

Discografía Recomendada
pink floyd :: the piper at the gates of down

Pink Floyd

The Piper At The Gates Of Down

Emi, 1967

Antes de la ampulosidad, la grandilocuencia y el trascendentalismo hueco... antes del rock sinfónico, estaba Syd Barrett y su "Fluido Rosa". 'The Piper at the gates of dawn' sintetiza el universo technicolor, ácido y siempre en cinemascope de la psicodelia inglesa más colorista y lúdica. Y lo hace especialmente (y en su formato canción) en sus cuatro primeros cortes: la secuencia 'Astronomy domine', 'Lucifer Sam', 'Matilda mother' y 'Flaming'. Base de blues eléctrico, flashes cósmicos, acabado pop y efecto euforizante. Pero lo bueno aún está por llegar. Tras un fase ciertamente desconcertante ('Pow r. toc h.' y 'Take up thy stethoscope and walk' es experimentación fallida, no pasa lo mismo con la mítica 'Interstellar overdrive'), los de Barrett ponen las cosas en su sitio, dando el toque diferenciador a su sonido: el folk-pop mágico de 'The gnome', esa fábula onírica ambientada muchos años atrás que es 'Chapter 24', la increíble base rítmica de 'Scarecrow' (recuperación de la cara b de 'See Emily play') con el inconfundible rasgueo de guitarra de Syd y las melodías clásicas de Rick Wright al teclado y como cierre, 'Bike', inocente y hermosa canción de amor.

syd barrett :: the madcap laughs

Syd Barrett

The Madcap Laughs

Harvest, 1970

'Terrapin', un blues acústico arrastrado con una eléctrica deslizante abre 'The madcap laughs'. La total falta de concentración que a esas alturas sufría Syd en las sesiones de grabación queda reflejada en 'No good trying' y 'Love you'. Los Soft Machine Robert Wyatt, Mike Ratledge y Hugh Hopper intentan, a duras penas, adecuarse al tempo que marca Syd, creando una agradable sensación de retardo (la batería de Wyatt está totalmente fuera de órbita). La eléctrica saturada de 'No man's land' y la emotiva voz de Syd adelantan en unos veinte años el noise-pop. Otra de las joyas del disco es 'Golden Hair', hasta onces tomas para poner música a un poema de James Joyce que te elevará a varios metros del suelo. Las últimas canciones del disco (el tiempo para editarlo apremiaba), muestran a un folkie alucinado fuera de si, mezclando imágenes de amor, soledad y locura. Solo con su acústica y sin posibilidad de hacer más tomas o arreglos, 'She took a long cold look', 'Feel' e 'If it's in you' son la esencia de un ser sin rumbo: hermosas, tristes y delirantes. La onírica 'Late night' cierra el disco con su fina psicodelia y sus guitarras en espiral.

syd barrett :: barrett

Syd Barrett

Barrett

Harvest, 1970

Producido en su totalidad por Dave Gilmour y grabado como el anterior de manera fragmentada (varias sesiones entre Febrero y Julio de 1970), este 'Barrett' resulta más compacto que el anterior, además de ganar en arreglos y unidad instrumental (casi todos los cortes giran en torno a las guitarras psicodélicas en sus múltiples variantes, un bajo profundo, la batería libre y los característicos mantos de teclado). De hecho, nadie diría que el disco no ha sido grabado en una única sesión, del tirón. Pero lo que mejora en acabado lo pierde con el carácter narcótico-lineal de algunos temas ('It is obvious', 'Rats', Maisie' o el binomio 'Waving my arms in the air'/'I never lied to you', pese al bonito puente entre ambas). En el otro lado de la balanza, cinco grandes piezas de rock psicodélico: 'Baby Lemonade' (posiblemente su tema más conocido), la duermevela de 'Dominoes', la contundente 'Gigolo Aunt' y dos delicadas baladas ('Love song' y 'Wined and dined'). La simpática 'Effervescing elefant' (muy Kevin Ayers) cierra lo que podríamos considerar 'el disco' de Syd Barrett, si tenemos en cuenta que 'The Madcap Laughs' son las canciones ... y quizá sea este último el que mejor retrate a un genio sin tiempo ni espacio.

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