De decepcionante podemos tildar el tercer álbum de aMute. Y no es que sea un mal disco, se deja escuchar y tiene algún que otro tema pasable, pero después de ‘The Sea Horse Limbo’ (Intr.version, 2006) esperábamos algo más. Nos conformábamos con que estuviera cerca de aquella colisión de electrónica y rock experimental y, porque no, que la superara, pero ‘Infernal Heights For A Drama’ ha tirado por el camino equivocado. Y cada nueva escucha que le des no hará más que confirmarlo.
Jérôme Deuson ha amoldado su propuesta al formato banda y también lo ha hecho su música. Lo que antes era un magnético proyecto personal que cruzaba post-rock, folk, lo-fi rock y electrónica se ha convertido en un encorsetado combo de rock afrancesado (ya saben, la saga Diabologum) que pretende sonar arrollador, dramático, todo intensidad, aunque a duras penas llega a resultar creíble. Sólo en momentos puntuales, cuando olvidan el indie-rock de toques noise e industriosos de postal (a veces los Depeche Mode guitarreros, otras Nine Inch Nails... nada bueno, vamos), golpean con fuerza y logran convencer. Es el caso de la parte final de ‘May Faint’, el esfuerzo por construir un monumento noise-rock a lo Godspeed You! Black Emperor en ‘Enclosed Movements / Inner You’ o el mejor medio tiempo del lote, ‘No Other Man’.
Así que ‘Infernal Heights For A Drama’ queda emparejado junto a trabajos como ‘Caesura’ (Helios), ‘Les Ondes Silencieuses’ (Colleen) o ‘Lost And Safe’ (The Books), discos tibios que se diluyen en el tiempo dejando un leve rastro de desilusión. Y es que confiamos en que, tarde o temprano, aMute vuelva por sus fueros.