Animal Collective
Merriweather Post Pavilion
Domino, 2009
9
disco recomendado
Como muchos, descubrí a Animal Collective en 2004 con ‘Sung Tongs’, el disco más accesible que habían entregado hasta ese momento. Bueno, en realidad su debut, editado a nombre de Avey Tare and Panda Bear, seguía siendo lo más pop de su repertorio hasta la llegada del presente cd, pero lo mantendremos como un oasis en su carrera. Una mirada conjunta a su pasado, ni más ni menos que cinco álbumes en cuatro años, confirmaba que con esa obra habían encontrado la clave para condensar su particular mundo de psicodelia, pop, ambient, folk, electrónica, avant-rock y ruidismo en canciones reconocibles y estructuradas. Desde entonces, cada trabajo ha sido un paso hacia la fórmula perfecta que aunara su lado salvaje e inconformista con una vocación pop. De este enfoque surgieron ‘Feels’ (Fat Cat, 2005), apostando de nuevo por el folk y ‘Strawberry Jam’ (Domino, 2007), tirando por el camino del avant-pop y el indie-rock. Y no nos podemos olvidar de esa obra maestra llamada ‘Person Pitch’ en la que tanto se mira este disco pero que ni de lejos logra superar. Dicho sea esto para aclarar que los de Baltimore no han dado un giro repentino hacia el pop, vamos, que se veía venir.
Entrando en valoraciones y de paso refrescando la memoria, coloco el noveno largo del colectivo animal a la altura de ‘Feels’ y ‘Strawberry Jam’ (dependiendo del día me resulta indistintamente algo mejor o algo peor) y unas décimas por debajo de ‘Sung Tongs’, por esas cosas del factor sorpresa y la novedad y porque, dándole un par de re escuchas para escribir estas líneas, me sigue pareciendo su obra más solida y compacta. De la irregular etapa ‘pre Sung Tongs’ sólo ‘Spirit They're Gone, Spirit They've Vanished’ (Animal, 2000), psicodelia-pop en estado puro, de Syd Barrett a The Flaming Lips y ‘Here Comes The Indian’ (Paw Tracks, 2003) podrían llegar a hacerle sombra, entre bacanales de ácido, rock experimental y dispersión, propias de inalcanzables del rock germano como Faust, Amon Düül II y Can.
‘Merriweather Post Pavilion’, homenaje a la avenida de Columbia a la que solían acudir los miembros del grupo para ver conciertos, es un disco de ingredientes bizarros pero muy bien resuelto (tanto a nivel de composición como de posterior ejecución y producción), y ahí reside su encanto y valía. Desechadas las guitarras (eléctricas o acústicas), algo que ya se apuntaba en su estreno en Domino, el peso de los temas recae sobre la cacharrería electrónica. Aunque la materia prima y los resultados difieran, la similitud ética y estética con Disco Inferno es evidente. Tras preparar las muestras, éstas son tratadas, transformadas, montadas y desmontadas hasta conseguir el objetivo deseado. ‘In The Flowers’ y ‘Summertime Clothes’ son dos sobresalientes ejemplos de esta metodología. Mientras en lo vocal la cosa está más que clara, con las polifonías celestiales de The Zombies, The Hollies y sobre todo The Beach Boys (la producción panorámica también es muy Brian Wilson), en lo musical, tan pronto te sueltan un bucle obsesivo a lo Aphex Twin (‘Lion In A Coma’ es ‘Diregidoo’ parte dos) como te mecen en un nana a lo Plone (‘No More Runnin’). Osea, post-pop e IDM de los primeros ’90. Siendo éste un disco de mantras progresivos, de psicodelia y espirales, en el otro lado de la balanza dejan caer la proto electrónica de Silver Apples (esos motivos sencillos y repetitivos que dan cuerpo a las canciones), el carnaval multicolor de Pink Floyd (los del primer álbum, no se me asusten) y, avanzando unos años en el calendario, la obra de Sonic Boom tras disolver Spaceman 3. Queda por añadir a la mezcla injertos de house ácido (‘My Girls’ y ‘Brother Sport’) y r&b futurista (la robótica de ‘Daily Routine’ y ‘Taste’ y los bajos guarros que copan casi todo el minutaje). Como comprenderán, triturar tal variedad de referencias (algunas ciertamente antagónicas) y entregar algo mínimamente coherente no es moco de pavo. Escuchen goa trance y sabrán de qué les hablo. Animal Collective consiguen tanto rozar la perfección (tremenda ‘My Girls’) como el ridículo (‘Bluish’), aunque el tono general, gracias a los cinco primeros cortes y el cierre, dejan un muy buen sabor de boca.
Porque, más allá del revuelo mediático, para mí lo verdaderamente importante es que David Portner, Noah Lennox, Brian Weitz y Josh Dibb (en esta ocasión ausente) llevan cuatro trabajos seguidos realmente imponentes, modificando el envoltorio pero conservando una identidad única. Ante semejante currículo, discutir si éste es el mejor de ellos, parece lo de menos. Por si les interesa mi opinión, creo que no lo es.
Mikel M. Sanz, 11.01.2009
Daniel el 02/08/2009, 02:34 | link
Con Animal Collective me pasa que no sé qué decir, ni falta que hace. Cada disco que hacen, desde Feels, me deja deslumbrado. Merriweather, no sé si es mejor o peor. Lo bueno, para mí, es que consiguen que no importe, porque, como dices, conjugan referencias dispares conservando siempre una identidad única con envoltorios siempre distintos. Para mí, la banda más creativa de los últimos años, y un fenómeno extraordinario porque la energía, la inspiración y la frescura no decaen.
Coincido en que Person Pitch es una obra maestra sobre todo por 'Bros' y algún otro tema, aunque en conjunto lo veo un poquito irregular. Para mí, Merriweather está a la altura y prefiero no compararlos.
Bonita e interesante web, por cierto. Y buen gusto.