Espléndida manera de comenzar el año en el sello Moonpalace: un extenso ep (más de media hora) con el que los suecos Baby Blonde and The Downs se presentan en sociedad. Con sólo seis temas (dos de ellos regrabados de la pareja de singles que editaran en 2006 para el netlabel Go, Jukebox!), ‘Hope is Dope’ sabe conjugar el empuje visceral de una gran banda rock (pienso en los Bad Seeds) y la pegada pop de una buena colección de canciones (la euforia de Arcade Fire).
En una batidora que abraza rock clásico, alt-folk, apuntes de electrónica o post-rock, lo primero que llama la atención es el entendimiento entre las voces masculina y femenina de Anders y Erica. De su versatilidad expresiva se nutren las dos joyas del disco: la tensión dramática de la inicial ‘Rollercoaster Confusion’ y la emotiva balada country ‘Slowly’ (aquí ya tenemos que hablar del mejor Will Oldham, ojito).
De estructura dilatada y ricas en instrumentación, las canciones de los de Malmö avanzan cual carrusel de intensidad retroalimentada (‘Winner’, ‘Amish’ o el corte final oculto, especie de Xiu Xiu goes americana), confirmándose como una de las revelaciones del recién estrenado 2008.