Bark Psychosis
Hex
3rd Stone, 1994

Indiscutible en cualquier top5 postrockero sensato ('D.I.Go Pop' de Disco Inferno, 'Further' de Flying Saucer Attack, 'Quique' de Seefeel, 'Eva Luna' de Moonshake y uno de los dos primeros de Tortoise serían buenos compañeros), el primer y único trabajo de Bark Psychosis hasta la fecha pertenece a ese tipo de obras de culto, eternamente reivindicables. (Para este 2004 se anuncia un nuevo trabajo, 10 años después y ya con título: 'Codename: Dustsucker'). Hijo de una nebulosa de influencias posibles (Talk Talk, Brian Eno, los Cure más oscuros, Cocteau Twins), este 'Hex' parece una de esas anomalías surgidas de la nada, pertenecientes a un universo paralelo y creadas en la más absoluta intimidad. Mezcla imposible de ambient, jazz, electrónica, elegancia pop y estructuras cinematográficas, 'Hex' empieza como toda obra maestra que se precie: a lo grande. 'The Loom', piano solemne, percusiones calientes y la belleza de unas palabras mecidas en los más hermosos arreglos, que dejan paso al sonido de una noche llena de misterio (la misma que refleja la portada).
Con un arsenal de instrumentos a su alcance, Graham Sutton y los suyos los esparcen de manera inteligente, jugando con los silencios, dejando para los menos imaginativos la acumulación. Líneas de bajo inmensas ('A street scene', 'Big Shot'), melódicas a flor de piel ('Absent friend'), vientos Milesianos de vértigo ('Eyes & Smiles') y un dominio de la tensión que para si quisieran muchas bandas de recursos más limitados y evidentes, como, sin ir más lejos, Mogwai o GYBE! ('Fingerspit' y su hermosa mezcla de desolación urbana y romanticismo). Con las guitarras punzantes y limpias que guiarían el camino de Hood y Piano Magic y un perfecto ensamblaje de piezas, en principio inconexas, para dar sentido a cada canción, Bark Psychosis hacen bueno aquel dicho que decía que para cada grupo de post-rock sería necesaria una etiqueta. La de post-pop ambiental no les iría nada mal, sobre todo después de cerrar esta obra inabarcable con la extensa 'Pendulum Man', oda a la música para aeropuertos, al vacío y la monotonía que a veces recorre nuestras vidas.
Mikel M. Sanz, 01.01.2004
kell el 24/11/2008, 23:08
Me encanta tu sección de Oldies, este disco de BARK PSYCHOSIS, es una maravilla, gracias por recordarmelo.. un saludo.