BEACH FOSSILS
What A Pleasure
Por Mikel M. Sanz, publicado el 06.03.2011
Aunque registrado en el mismo equipo casero que su álbum homónimo de debut, el nuevo artefacto de Beach Fossils (veinticinco minutos, digamos que un mini elepé) se aleja del sonido sucio de su predecesor. Además de cuidar el proceso de grabación, o como comenta su líder Dustin Payseur, intentar que los monitores no entraran en la zona roja, las ocho canciones de ‘What A Pleasure’ (una menos en la versión vinilo, que no incluye la cara A de su siete pulgadas previo ‘Face It’) respiran entre espacios abiertos, aminoran la marcha, sustituyen batería real por caja de ritmos (siempre más aseada en ese aspecto) e introduce el bajo donde antes había un guitarra. También puede haber influido la colaboración de John Pena en la composición. Eso sí, la línea estilística se mantiene, volcando el porcentaje de querencias hacia lo británico en detrimento de lo americano.
Dustin ha querido fortalecer la idea de disco como un todo, algo que inexplicablemente le valió bastantes críticas en su primer trabajo, y no contento con lograr una atmósfera y un sonido común, abre y cierra con idéntico motivo vocal, tanto en la escueta intro (‘Moments’) como en la coda de la reposada ‘Adversity’. Las citadas querencias británicas se dejan notar en las marcadas guitarras a lo Johnny Marr de la titular - sobredosis post-punk mediante -, el estético deje melancólico escuela Sarah Records de ‘Fall Right In’ y unos bajos (con puntuales mantos de teclado) que recuerdan a New Order aún de luto: véase ‘Out In The Way’, compuesta junto a Jack Tatum de Wild Nothing. Ya de regreso a casa y a su estreno de 2010, ‘Distance’ (The Byrds) y sobre todo ‘Calyer’ demuestra una vez más que son únicos trenzando guitarras (de Television a los primeros R.E.M.) en un entorno pop.