Bexar Bexar
Tropism
Own, 2007
7.5
Tras hacerse con un instrumental básico, Bexar Bexar comenzó a jugar y crear pequeñas piezas a finales de la década pasada. El resultado de esos años de experimentación fue editado en 2003 por el sello de Austin Western Vynil ('Haralambos'). En sus quince cortes, aquel debut ofrecía instantáneas minimalistas y evolutivas montadas sobre bucles sintéticos, delicados temas sin principio ni fin.
Cuatro años después (aunque publicado en 2006 y de nuevo por Western Vynil), el label belga Own trae a Europa el segundo álbum del de Texas. La intención no ha cambiado, 'Tropism' regresa al concepto de música ambiental del maestro Eno (ajustada a un formato canción), pero en esta ocasión lo hace con la guitarra como principal aliada y las grabaciones de campo, las texturas y los drones como rico fondo sonoro.
En un entorno de baja fidelidad, el americano superpone guitarras acústicas de clara orientación folk, desencajadas, ralentizadas y apuntando por lo general hacia paisajes entre desérticos y lunares, como buscando en ellos unas gotas de humanidad. Así pues, el último trabajo de Bexar Bexar necesita de una predisposición por parte del oyente. Esa extraña (por poco dada) capacidad para cerrar los ojos y empezar a dibujar imágenes... dejarse llevar.
Sensoriales, íntimos e hipnóticos, los cuarenta minutos escasos de 'Tropism' pueblan ese mismo mundo onírico por el que transita (flota) la música de Colleen, Greg Davis, Semuin o Fennesz, aunque eso sí, aún a unos metros de distancia. Démosle tiempo.
Mikel M. Sanz, 01.06.2007