Blood Music
Sing A Song Fighter!
Static Caravan, 2006

Publicado a finales del pasado año por el label Make it Happen (con base en Estocolmo), la presente edición vía Static Caravan del debut de Blood Music nos está dando a muchos la oportunidad de descubrir un enorme disco. Pero antes de entrar en materia, los precedentes alrededor de 'Sing a song fighter!' (que son muchos).
Blood Music es el proyecto en solitario del Sueco Karl-Jonas Winqvist (miembro de la banda First Floor Power, sin material nuevo desde 2003 y con sus miembros enfrascados en proyectos paralelos). Los primeros pasos por libre los dio en el ya lejano 2002 en el sello Promenade, con un 7" homónimo de seis cortes. La gestación y grabación de este cd viene envuelta en una entrañable historia. En sus estancias y constantes visitas al hospital en el que fue tratada su enfermedad (no entraremos en detalles), nuestro protagonista hizo "amistad" con un caballero de avanzada edad, con el que departía de lo cambiante, efímero y caprichoso que es el mundo actual del pop y lo desconectado que se encontraba. El día de la despedida y ante la negativa de Karl sobre si era un 'Singer Songwritter', el viejo le espetó: 'You are a sing a song fighter!'.
Cuento esta larga historia porque de ese extraño ambiente se alimenta todo el álbum. Una mezcla de melancolía y tristeza superada con altas dosis de ganas de seguir adelante. Sus 35 minutos escasos son puro pop vitalista, pero con un poso de aflicción (el mejor, todo sea dicho). Bajo estas coordenadas, es fácil vislumbrar por donde nos moveremos.
Una exquisita (y personal) mezcla que tan pronto acude a un David Byrne recuperado para el home recording ('Wintercold') como a un cruce imposible entre la melodiosidad y los vientos de Madness y la producción de Brian Wilsson ('Runs in the family'). Con uno de los cortes del año ('It's a Party' une la narratividad del 'O Superman' de Laurie Anderson con al heroísmo folk-pop de los Belle and Sebastian de 'If you're feeling sinister'), temazos de pop pluscuamperfecto como 'The Hair' y 'Words (don't fail me now)', homenajes a los Mercury Rev de 'Deserter's Songs' en formato reducido ('And she is the future'), futuribles para lo nuevo de The Dust Dive ('There is a war in almost every corner') y una literatura de lo cotidiano (The Kinks), sencilla y directa al corazón, resistirse a Blood Music no tiene perdón. Memorable.
Mikel M. Sanz, 01.09.2006