Bonnie 'prince' Billy
The Letting Go
Domino; 2006
Por Mikel M. Sanz, 01.09.2006

DISCO DESTACADO
ETIQUETAS: folk, country, domino
Grabado en Islandia por Valgeir Sigurdsson (ha trabajado entre otros con Björk y múm) y con el añadido de arreglos de cuerda en varios temas, la nueva obra de Bonnie 'Prince' Billy es lo mejor que nos ha entregado nuestro 'Lonesome Cowboy' favorito desde el memorable 'Ease down the road' (Domino, 2001). Me temo que, tratándose de un artista tan hecho y personal como Will Oldham, lo habría sido igualmente de ser grabado en Albacete y con una sección de bandurrias pero, como él mismo apunta en términos un tanto espirituales, la influencia del entorno está ahí (y en canciones como 'God's Small Song' o la titular).
Con un equipo en el que destaca la aguda y delicada voz de Dawn McCarthy (Faun Fables), 'The letting go' no es un trabajo de mood homogéneo como lo eran 'Ease down the road' o el anterior 'Superwolf', más bien una colección de canciones en la senda de 'Joya'. Lo que hace pues especial a este disco es una media notable y dos o tres momentos realmente emocionantes. De ésos para añadir a la cinta (bueno, ahora sería cd-r) de esenciales (ya saben, 'Riding', 'You will miss when i burn', 'I send my love to you', 'New partner', 'I see a darkness', 'At the break of day'... vértigo).
Casi siempre apoyadas por la sección de cuerda (dirigida por Ryder McNair y Nico Muhly) y la voz de Dawn dando la réplica, doblando y reforzando las líneas vocales de Will, en el paquete de buenas canciones entran cortes de calmado country-folk ('Loves come to me', 'Wai', 'No bad news'), medios tiempos de blues-rock (ahora clásico en 'Cursed Sleep', más rudo en 'The Seedling'), folk rural ('Cold & wet' encajaría mejor en una antología de Harry Smith que en un marco tan sobreproducido) y hasta folk psicodélico ('The letting go').
Directas a mi altar sin más remedio, tres tesoros: el rock épico de 'Strange form of life' (tremendas guitarras), los giros melódicos de 'Lay and love' (y la manera de acoplar la base rítmica en el conjunto) y ese baladón desgarrador que es 'I called you back' ('...and the older that we get, we know than nothing else for us is possible').