Deerhunter
Cryptograms
Kranky, 2007

Tras debutar en 2005 con un disco que pasó prácticamente inadvertido (el atropellado, crudo y flojito 'Turn It Up Faggot', en el sello Stickfigure), este 2007 representa el año de la confirmación de Deerhunter como un grupo a tener en cuenta. El quinteto de Atlanta ha pulido su magma sónico y lo ha sabido enfocar tanto en una dirección más accesible y pop como en otra más ambiental y experimental.
Estas caras de la misma moneda, grabadas del tirón en dos sesiones separadas en el tiempo (aún así el trabajo mantiene el mood en sus cincuenta minutos de duración), dividen el álbum en dos bloques bien diferenciados, planteando una especie de binomio oscuridad/luz, caída/resurrección.
La primera media hora (a excepción de la titular 'Cryptograms', metrónomo germano en contexto after-punk), transita parajes instrumentales desde el post-rock más críptico y paisajístico (de Flying Saucer Attack a Labradford) hasta la furia space-noise-rock ('Lake Somerset' y la extensa 'Octet' navegan entre The Fall, Sonic Youth, Spaceman3 y Loop).
Para el empujón final guardan cuatro perlas y un interludio incidental. Ahí está el crescendo infinito de 'Spring Hall Convert', el inapelable caudal melódico de 'Strange Lights' y 'Hazel St.' (una de las canciones del año, imposible quitártela de la cabeza) o los Can más radiables en el cierre 'Heatherwood' para poner la guinda.
Mikel M. Sanz, 01.06.2007