Eyeless In Gaza
Drumming The Beating Heart
Cherry Red, 1982

Si nos ceñimos a la etapa clásica de Eyeless in Gaza, aquélla que va de 1980 a 1986, siempre al amparo del mítico sello inde Cherry Red (después de su interrupción a principios del '87, regresarían a mediados de los '90 con una interminable lista de reediciones, material nuevo, trabajos en solitario y una actividad que llega hasta nuestros días), veremos nítidamente dos fases bien diferenciadas. La que va desde su ep inicial (el tremendo post-punk electrónico de 'Kodak ghosts run amok', 1980) hasta la culminación de esa misma etapa (el largo que motiva estas palabras) y la que partiendo de un 7" de revelador título ('New risen', 1983), finaliza con la separación (temporal) del dúo ('Back from the rains', 1986).
En sus tres primeros años de vida, el binomio Martyn Bates / Peter Becker es una máquina de hacer canciones. Su música, esquelética y minimalista, bascula del indie-pop inmaculado al after-punk feroz. Tan pronto te entregan un extenso tema de ambient experimental como una acelerada joya de techno-pop con injertos industriales. Progresivamente van dejando a un lado su poso incendiario y abren la puerta a cierta calma, que tiene como consecuencia final la llegada de su segundo ciclo creativo (a mi modo de ver menos excitante), en el que el folk y el pop toman la delantera.
Nosotros nos quedamos con este 'Drumming the beating heart' porque, además de poseer grandes canciones, supone un punto de encuentro de todo lo anteriormente citado, sin que ningún aspecto tenga especial preponderancia.
'Transience blues', de gran poder evocador, abre el álbum con sus imponentes mantos de teclado y sus líneas de bajo funk tan características. El primer trallazo pop llega con 'One by one' (pletórica voz de Martyn). Si después de oír un par de veces este tema o las otras dos dianas del disco ('Pencil sketch' y 'Two') no te entran ganas de hacerle los coros a Martyn a pleno pulmón, tienes un serio problema. Se pueden mostrar esquemáticos y crudos ('Veil like calm', 'Throw a shadow') como descriptivos y melancólicos ('At arms length', 'Lights of April')... 'Picture the day' es la única muestra de sus otrora habituales descargas de avant-pop furioso, en las que a Martyn se le escapa la vida por la boca. Quien se quede con ganas de más (ésta es su obra más ambiental), sólo tiene que dirigir su mirada hacia el debut 'Photographs as Memories' o a cualquier cd de Xiu Xiu. La citada faceta ambiental, una mezcla de Eno y la electrónica industrial de los primeros Cabaret Voltaire y Throbbing Gristle (la cassete 'Dissonance' de The Migraine Inducers, la anterior banda de Martyn, andaba por ahí) queda reflejada en cortes de tono meditativo y libre como 'Ill wind blows', 'Dreaming at rain' o 'Before you go' (que haga un cover Björk).
Mikel M. Sanz, 01.09.2006