Tras debutar en el 2003 con un disco homónimo para Tête-á-tête que sinceramente (y pese a que el trío tiene en sus filas a Frank Schültge Blumm) me pasó desapercibido, Kinn acaban de editar su segundo cd. Como decíamos, el trío lo componen F.S.Blumm a la guitarra, Marcel Türkowsky al bajo y Jan Thoben a la batería. El clásico proyecto paralelo en el que la libertad y la desinhibición dan sus mejores frutos.
Para empezar a situar la cosa, dejaré caer tres palabras: Tortoise, Chicago y post-rock. Se puede matizar más (el final lo-fi noise de 'Limone' se sale de la norma), pero la realidad es que pocos discos se acercarán tanto al sonido y al espíritu de las dos primeras obras de los de Thrill Jockey como este 'Karlshorts'.
En un brillante retroceso a la época pre-TNT, las texturas orgánicas, los ambientes bien desarrollados y la capacidad descriptiva (música cinematográfica, sí) se imponen a todo lo demás. Es posible que la nostalgia nos juegue aquí un mala pasada, pero el evidente mimetismo apuntado, lejos de impedirnos disfrutar de las canciones, multiplica nuestro placer.
Un trabajo sólido y compacto (da gusto escucharlo del tirón), que conjuga con soltura el minimalismo cíclico de Steve Reich, los adornos de vibráfono y grabaciones de campo, las guitarras free-folk de John Fahey, la profundidad y el primer plano del bajo y los constantes cambios de ritmo y paisaje sonoro. Quien no tenga influencias que tire la primera piedra.