MARGARITA
Explota El Cuerpo
Por Mikel M. Sanz, publicado el 02.11.2010
Cuando el atropellado, crudo y desquiciante ‘Parque Mágico’ (2008, BCore) vio la luz hace dos años, por nuestros oídos resonaron en apenas veinte minutos y once canciones (saquen la media) los ecos de la no-wave, el blues en descomposición de Pussy Galore, el post-core de Fugazi y un espíritu punk (llámenlo ‘do it yourself’ o de baja fidelidad) que justificaban todos los parabiénes recibidos. Sin embargo, en aquella ocasión, y quizás por cercanía geográfica, servidor sólo pudo pensar en los tres 7” que el trío de Villaviciosa de Odón Pretty Fuck Luck (el grupo paralelo de Murky Patrullero Mancuso) publicó a mediados de la década de los ’90.
Ahora que ‘Explota El Cuerpo’ llega para multiplicar por dos su cotización en bolsa, la tónica general apunta, y con razón, hacia Abe Vigoda (lo digo ya, ‘Skeleton’ es el patrón, pero Margarita lo superan), Animal Collective (evidente en los coros, gritos y onomatopeyas varias y el toque asilvestrado a lo ‘Feels’) y hasta Vampire Weekend (‘Pokes’, ‘Arde La Gente’ y ‘Aquí No Cabe El Sol’ bien podrían pasar por Vampire Weekend haciendo math-rock), pero a los recuerdos del que esto escribe acuden de manera instintiva los trabajos de Patrullero Mancuso y en especial su obra maestra ‘Fantasía’ (1993, Munster), reseñada aquí recientemente.
Pajas mentales, exaltaciones de lo nuestro e innecesarios cruces de influencias aparte, ‘Explota El Cuerpo’ arrasa por sí solo, abre las ventanas, canaliza el caos y abraza al castellano (se agradece y además deja espacio para la mejoría), estableciendo un vínculo afectivo con el oyente casi imposible de rechazar. Si las primeras escuchas resultan adictivas por novedosas, tras la décima, los detalles, cambios y matices del segundo largo del cuarteto madrileño certifican que nos encontramos ante uno de los discos del año. Construido sobre una rítmica tan efectiva como precisa (¿tropicalismo?... bueno, tanto puede remitir a Caetano Veloso, Gilberto Gil y compañía o a los ritmos del Calipso versión acelerada como al lado más funk de la no-wave) y unas guitarras entre las aristas del post-punk, los trucos del surf-rock instrumental y la reverberación del psychobilly escuela The Cramps, dianas como ‘Crudo Y Crema’, ‘Luces De Colores Potentes’, ‘Pieza’ (¿El Niño Gusano?), ‘Fuego, Camina’ y ‘Ojos De Fuerza’ llevan la bandera de un trabajo sin desperdicio.