Marina Gallardo
Some Monsters Die And Others Return
Foehn, 2010
Dos años después de debutar con ‘Working To Speak’ (Foehn, 2008) Marina Gallardo vuelve con lo que solemos esperar, y a la postre recibir, de un segundo álbum. Sin perder de vista las canciones, faro que captó nuestra atención sobre su primer largo, en esta ocación las engloba bajo un manto sonoro homogéneo: el disco como un todo indivisible.
El relativo acabado pop y de manga ancha en cuanto a estilos se refiere de su presentación en sociedad, se concreta en trece cortes meditativos y tranquilos. Un trabajo más oscuro y como hemos remarcado, menos centrado en las individualidades. ‘Some Monsters Die And Others Return’ se construye, al igual que su predecesor, sobre pequeñas piezas de estructura sencilla (nada de desarrollos innecesarios) e hipnótica, con las guitarras concéntricas y la rítmica ceremonial de ‘A Beast In Me’ y ‘New Worlds’ a la cabeza. Este hecho es fácilmente perceptible también en tres preciosas miniaturas instrumentales a mayor gloria de John Fahey: ‘Interlude (The Pines)’, ‘Trembling Bones’ y ‘Sea Song’. A pesar de la densidad eléctrica de temas como ‘Golden Ears’ y ‘New Worlds’, dos blues pantanosos que me traen a la memoria a los olvidados Orlando, especialmente por la voz de Marina, tan cercana a la de Ana Béjar, lo que prevalece es una intimidad acústica que va del folk lleno de misterio, entre el Devendra Banhart primigenio (‘Climbing The Walls’) y los bosques encantados de Mi And L´au (‘Words’) hasta el indie-folk escuela Aroah que en gran medida caracterizó su primer disco, ahora eso sí, más reposado (‘Smile’, ‘Nora’).
Mikel M. Sanz, 17.04.2010