Matt Elliott
Drinking Songs
Acuarela; 2005
Por Mikel M. Sanz, 01.04.2005

DISCO DESTACADO
ETIQUETAS: folk, drum'n'bass, acuarela
Tras el giro total que el ex-Flying Saucer Attack dio a su música con el enorme 'The mess we made' (Domino, 2003), con este segundo capítulo a su nombre, Matt Elliott da un paso más hacia la libertad total al desatarse de todo compromiso editorial o contrato, y publicar su obra en diferentes sellos que se presten a ello (Acuarela ha sido la afortunada en España).
'Drinking Songs' ha de entenderse como la segunda parte de aquel regalo sublime, ya que hace uso de las mismas herramientas (guitarra, piano, voz gaseosa y duplicada, adornos de violín y vibráfono) y los mismos parámetros narrativos (oscuridad, drama, tragedia) para conseguir, lo acertaron, otra obra maestra.
Aunque guarda similitudes con el Tom Waitts más aguardentoso, los recursos expresivos de Peter Hammill (evidente en el tratamiento de la voz), cierto aire a Leonard Cohen o el ambient-folk sensorial de Robert Wyatt, estas dos caras de la misma moneda que son 'The mess we made' y 'Drinking songs', presentan un nuevo género imposible que únicamente el hombre de la fundación del tercer ojo parece saber llevar a cabo. Con picos como 'The kursk' (espeluznante visualización de un naufragio en alta mar), el 'an eye for an eye only leaves us blind' de 'What's wrong' (Nick Cave hasta las cejas de vodka en una taberna rusa) o la integración del drum'n'bass en su nuevo corpus musical (los veinte minutos de 'The maid we messed'), estas canciones para beber han de ser dosificadas y administradas en momentos puntuales y en el entorno adecuado, de otra manera, lo más sencillo para el oyente será llegar a conclusiones equivocadas. Todo un error ante un disco inabarcable que no deja de ofrecer nuevos matices.