moonshake :: eva luna

Moonshake

Eva Luna

Too Pure, 1992

Nota: 4.5/5 Disco Recomendado

Sería posible, aunque muy poco probable, que en un viaje en el tiempo hacia los orígenes (post-punk, finales de los '70), algún fan incondicional de Franz Ferdinand, Maxïmo Park, Bloc Party o Arctic Monkeys hiciese una pequeña parada intermedia para descubrir, con un inesperado sobresalto, como un olvidado cuarteto del imprescindible sello Too Pure (Mouse on Mars, Laika, Seefeel, Pram, Stereolab, Long Fin Killie...), tomando similar punto de partida que sus "héroes", consiguió llegar mucho más lejos. La fórmula: no quedarse en la envoltura de un sonido tan reconocible (oscuridad, guitarras afiladas, drama, bajos profundos, baterías contundentes y cuando resulte necesario, caramelo pop) e insertar grandes dosis de imaginación y talento. Lejos de reproducir el patrón lo enriquecían, añadiendo nuevos matices.

Tomando la libertad creativa, cierta querencia mundialista (flautas, percusiones calientes, trompetas y deje de urbe oriental) y la rítmica del combo alemán que les dio nombre ('Moonshake', tema del 'Soon Over Babaluma' de Can), las líneas de bajo de Jah Wobble para P.I.L., las guitarras furiosas y entrecortadas del after-punk (de The Wire a The Fall) y el sentimiento de caos urbano y desolación que transmitía el primer álbum de Joy Division, el grupo liderado por David Callahan y Margaret Fiedler (que poco después abandonaría para formar los 'exitosos' Laika, junto al bajista John Frente y el productor Guy Fixsen) nos dejó entrever la cara de un futurible (y deseado) art-rock popular.

'Eva Luna', primer larga duración tras un ep para Creation y dos singles de adelanto para Too Pure ('Second Hand Clothes' y 'Beautiful Pigeon', el primero presente, caras b incluidas, en la versión americana de Matador), es su mejor disco, el que de manera más exacta presenta su esencia. Una esencia que, aunque brillantemente acoplada, muestra dos caras: los temas compuestos y cantados por David (rudos, asfixiantes, con los pies en el suelo) y los realizados por Margaret (etéreos, volátiles y cósmicos en su acepción kraut). Del primer paquete (mi favorito) salen cortes como 'City Posion' (pura electricidad), 'Spaceship Earth' (confusión sónica), 'Mugshot Heroine' (denso jazzcore con las ráfagas de viento de Terry Edwards) y 'Wanderlust' (dub rock en un callejón de mala muerte). Del segundo (una versión menos dilatada y con tripas de lo que daría de si Laika), grandes canciones de trip-pop con el corazón puesto en los Can de mitad de los '70 como 'Sweetheart', 'Tar baby' y 'Little thing' (pura hipnosis). Es precisamente el flujo entre ambos mundos, el intercambio de sonoridades y la perfecta secuenciación entre crudeza y ensoñación la que coloca este disco entre los destacados de la pasada década.

Después de este disco, llegaría el mini-lp 'Big Good Angel' (1993), la salida de Margaret, el largo 'The Sound Your Eyes Can Follow'(1994), enfatizando las conexiones con el jazz, las bandas sonoras y el sampler como herramienta creativa, la expulsión de Too Pure, la despedida con su tercer largo 'Dirty and Divine' (1996, C/Z)... y el olvido.

Mikel M. Sanz, 01.05.2006

| | Más
comentarios



Los comentarios son validados antes de ser publicados.
Los campos "Nombre", "Email" y "Comentario" son obligatorios.
El código html no está permitido en los comentarios.

etiquetas

too pure