O se les ha escapado de Happy (subsello pensado exclusivamente para ediciones de música pop japonesa) o el capo Taylor Deupree quiere darle un toque más accesible al sello madre. Porque ni más ni menos que eso es 'Drape', pop electrónico japonés de hoy en día. Mezclando digitalismo y instrumentación clásica y sonando entre delicado, ensoñador y juguetón. Y es que el debut de la nipona Sanae Yamasaki va precisamente de eso: de tejer deliciosas piezas melódicas, de procesar guitarras, metalófonos, sintes, cajas de ritmo, toy sounds y su vocecita vía portátil.
Aunque desde el estándar mediático establecido por Tujiko Noriko pocas palabras hacen falta ya para que nos entendamos (Piana, los últimos Lullatone, Aus...), diremos que éste es un trabajo bonito y agradable, bien producido y ejecutado y que encuentra en temas como 'Skie', 'Wham & Whammy' (dos perlas soft tech-pop) 'Manima No Lemon' (space ambient) y 'Tip Toe Blues' (Pram pasados por el filtro 12k) sus mejores momentos. Aún así, hay que preguntarse si valía la pena romper once años de sonido de la casa por un disco tan normalito como éste. Si se trata de un hecho puntual, yo creo que no.