Patrullero Mancuso
Fantasía
Munster, 1993
8.75
disco recomendado
Puedes llamarlo mala suerte o injusticia, pero es curioso ver como al dar una descripción a grandes rasgos del debut de El Niño Gusano (Circo Luso, 1995) y de ‘Fantasía’, en mi opinión el mejor trabajo de Patrullero Mancuso, las similitudes superan el mero capricho espacio temporal. A saber: indie-rock de baja fidelidad (problemas de presupuesto, nada de estética), buenas letras en castellano (más retorcidas en el caso del combo zaragozano) y un profundo conocimiento del pasado musical del país (de Los Brincos a Derribos Arias) y del más allá (Sonic Youth o Joy Division podrían ser referentes comunes). Precisamente, es ese desdén de muchos compañeros de generación por la música española, que a veces llegaba al desprecio, uno de los puntos en común que acaba marcando a ambas bandas. Evidentemente, también existen notables diferencias, y es que mientras los autores de ‘El Escarabajo Más Grande De Europa’ cimentaban su sonido en torno a la psicodelia-pop, los de Villaviciosa de Odón lo hacían con el blues. Por todo esto, y como decíamos, un regusto amargo queda siempre que se acude a revisar la obra del Patrullero, aunque siendo justos con el paralelismo que hemos construido para que los no iniciados se hagan una idea de de qué va esto, la evolución posterior de El Niño Gusano supera con creces la de nuestros protagonistas.
‘Fantasía’ es la segunda entrega de Patrullero Mancuso, nombre tomado de un personaje de la novela de John Kennedy Toole ‘La Conjura De Los Necios’ y junto a ‘El Trabajo De Odiar’ (Munster, 1991), una versión con más medios de sus dos primeros discos (‘Viva Bonito’, 1994) y un par de ep’s, dan cuerpo a su mejor etapa, la que desarrollarían en Munster Records.
Grabado como su debut en un cuatro pistas, ‘Fantasía’ se abre y se cierra con sendos instrumentales. El primero es ‘El Marcapasos’, con una guitarra solista que va dibujando preciosas melodías. El último, ‘Marcha Del Duende Fumador’, suena a todo lo contrario: sucio y acelerado; pura serie b. Entre medias, Jaime, Murky, Manuel y Guillermo tejen entramados de guitarras desde el noise-pop de Sonic Youth (‘Simago’) hacia el blues cochambroso de Pussy Galore o The Cramps (‘Canción De Amor II’, la titular ‘Fantasía’). Su música no le teme al pasado más cercano y van dejando caer gotas de oscuridad post Ian Curtis a lo Parálisis Permanente por aquí y por allá (‘Mentiras’ a la cabeza). Lejos de anclarse en un entorno urbano y urgente, de asfalto y velocidad (‘El Chico Con Ruedas’, ‘Camino Al Cielo’) son capaces de alcanzar cotas de belleza inauditas para la época de la mano del hit incontestable (‘21/Cacao’) y, sobre todo, de la pausa más hermosa (poesía y magia en ‘Gato De Mar’ y ‘No Estar’).
Tras abandonar Munster, los miembros del patrullero se vuelcan en sus nuevos proyectos en solitario. Murky se saca de la manga el sello Ale Hop!, donde publica la sobresaliente trilogía en 7” de Pretty Fuck Luck (homenaje al tema ‘Pretty Fuck Look’ de sus admirados Pussy Galore) y Guillermo le da al avant-rock en Yogur y al country asilvestrado con Guiller Momonje y su Conjunto. El regreso (aquí no podemos decir lo de muy esperado) llega a los tres años y en el sello Elefant, al que parecen adaptarse con dos discos de pop más luminoso y brillante (‘Tortilla Estatal’ en 1997 y ‘Bodegón Musical’ en 1999) y un par de temazos como ‘El Halcón Milenario’ y ‘Mi Vida Va Bien’ por bandera. Quince años después, ‘Fantasía’, su obra maestra, sigue sonando fresca y adictiva.
Mikel M. Sanz, 20.05.2009