Plug
Drum'n'bass For Papa
Blue Angel, 1996

Nacido de una mezcla de la violencia y velocidad implícita al hardcore y los breaks de hip-hop acelerados hasta lo imposible (y con el entorno raver de por medio), el jungle mutó a partir del 94 en un sinfín de derivados que dieron más fe, si cabe, de una incontestable vitalidad. El art-core, variante científica y cerebral del drum'n'bass, llevó a muchos jóvenes blancos, amantes del home-studio, a dar su visión del ritmo negro. Ahí estaban desde el principio lumbreras incuestionables como Squarepusher, u-ziq, Photek, Alex Reece o quien nos ocupa, el culo de mal asiento Luke Vibert, también conocido como Wagon Christ (ojo a su 'Throbbing Pouch' de 1995, una obra maestra de la IDM).
Disco fundamental del género, 'Drum'n'bass for papa' es jazz en la esencia ('Subtle (in your face)' es un ejemplo claro, más allá de los sampleos usados). Luke enseña al principio las muestras sin tratar sobre las que va a trabajar y, a continuación, nos apabulla 'improvisando' sobre esos mimbres.
El beat es duro, veloz, y sin embargo, no suena agresivo, es sutil y alcanza velocidades de vértigo. Las líneas de bajo adoptan ahora formas voluminosas (dub), ahora cortantes (funk), y sobre este armazón rítmico, va dejando caer breves bucles melódicos y arreglos ingeniosos. La canción titular tiene una parte central casi drill, pero la aparición del vibráfono la transforma en una placentera canción de cuna. La maratoniana 'Feelings', piedra de toque del álbum, es puro pop. El motivo vocal, la melodía oxidada, el beat inapelable... 'I freak techniques' es un relajante masaje acuático. El segundo vinilo se abre con otro gran corte; 'The life of the mind' pasa del darkcore al happycore sin que resulte contraproducente. Antes de que la oriental 'Maker of all' (tablas y sitar) cierre el disco, 'Dbc', crea, como el mismo sampler vocal repite una y otra vez, ritmos debastadores. Ya nos avisaba en 'Delicious': 'It was delicious, i wonder what it was'.
Mikel M. Sanz, 01.10.2004