rf son las siglas tras las que se esconde Ryan Francesconi, natural de San Francisco y directo casi por naturaleza a Plop, tras dos discos largos para su propio sello Odd Shaped Case ('Interno' del 2002 y 'Falls', dos años después). Involucrado también en el arte visual, el estudio de la música de los Balcanes y Europa del este (varios trabajos y proyectos como The Toids o Trio Mopmu) y la programación (responsable del software Spongefork), no es de extrañar los derroteros por los que se mueve su música: instrumentos acústicos tradicionales tratados digitalmente, sensibilidad pop y un acabado ambiental.
'Views of distant towns' es vaporoso, lento y casi sensual en su discurrir. Lo más fácil (y desafortunado) sería caer en un tedio amable, sin embargo, Ryan atrapa nuestra atención, nos envuelve en su nebulosa y no nos deja escapar. Puntilloso, exacto y sin embargo natural, el eje central son una guitarras (casi desnudas en 'Of detachment') sobre las que los cortes van creciendo en capas y texturas, detalles melódicos, arreglos y adornos.
Sea su inspiración la literatura del cada vez más internacional Haruki Murakami o su viaje a Japón para una gira con Plop (las muestras sonoras vienen de ahí), lo cierto es que cortes como el inaugural 'Ladder in place' son de los que te dejan con cara de tonto: preciso y precioso en su calidez y en una producción que no deja ni un detalle al azar. Música bonita con mayúsculas. 'Offering' combina el tempo calmado del trip-hop de Alpha con guitarras folkies, ruiditos y melancólicos tonos jazzies. Sí, quizás debería haber sido editado en Otoño, pero no importa; como dice Ryan, éste es un disco para escuchar cuando estás lejos de casa. Para sentir el discurrir de los emotivos arreglos de viento ('Messenger with keepsakes', 'The well and stars') y cuerda (el hermoso crescendo de 'The flow of this place', la solemnidad a lo Samuel Barber de 'On the bus that i had chosen' y 'End of the line') o de todo a la vez en la barroca canción titular. Ya tenemos uno de los discos del año.