Sam Amidon
I See The Sign
Bedroom Community, 2010
Desde que entrara en contacto con el sello islandés Bedroom Community y todo lo que le rodea, la música de Sam Amidon dio un giro más que evidente. Esto sucedió con su segundo larga duración, el sobresaliente ‘All Is Well’ (2008, Bedroom Community). Allí la recuperación del cancionero folk tradicional que el de Vermont ya llevaba a cabo desde hace unos años se veía reforzada por unos arreglos marca de la casa. Suntuosos sin caer en lo grandilocuente, barrocos que no pesados.
Como decíamos, para su tercer trabajo, si no tenemos en cuenta la fase de calentamiento con ediciones limitadas de folk en estado puro, Sam Amidon ha confiado a ciegas en la magia de los Greenhouse Studios, entregando una colección de canciones menos oscuras, más dinámicas, concisas y elaboradas en la producción que las de su predecesor. En la construcción de este rico mosaico ha vuelto a contar con las sabias manos tras la mesa de mezclas de Valgeir Sigurðsson y las colaboraciones de Nico Muhly (secciones de viento y cuerda), Shahzad Ismaily, Ben Frost y la voz invitada de Beth Orton.
A pesar de ser un álbum más pop, ‘I See The Sign’ no contiene ningún tema de la pegada instantánea de ‘Saro’ y, por otra parte, tampoco supera el lado depresivo de cortes como ‘All Is Well’, ‘O Death’ o ‘Sugar Baby’, todos incluidos en ‘All Is Well’. Lo que hace de ‘I See The Sign’ uno de los discos del año en curso es su equilibrio y coherencia. El placer de disfrutar de cuarenta minutos de una música melancólica pero con un acabado brillante que antes sólo se mostraba en momentos puntuales (la citada ‘Saro’). No hay altibajos, la digestión resulta más fácil y la continuidad está asegurada, excepción hecha de la circularidad free folk-jazz de la titular, como el Van Morrison de 'Astral Weeks' sin su prodigiosa voz.
Ahí está el traqueteo de la inicial ‘How Come That Blood’ y la majestuosidad de los vaivenes de sus arreglos, la desesperación a dúo con Berth Orton en ‘Way Go Lily’ y ‘Johanna The Row-di’, las tristes historias de separación y amor incondicional en la distancia que copan el disco (cima en ‘Pretty Fair Damsel’ y ‘Climbing High Mountains’), la huella de Sufjan Stevens en el pop orquestado post-‘Illinois’ (‘You Better Mind’ y ‘Relief’) o del gigantesco ‘By The Throat’ (2009, Bedroom Community) de Ben Frost en el tema que hace las veces de cierre (‘Red’, la única original del lote). Con este segundo 'must' Sam Amidon certifica su maestría a la hora de reinterpretar canciones ajenas, cercana ya a la de Johnny Cash y su saga American Recordings.
Mikel M. Sanz, 25.04.2010