THE DODOS
Visiter
Frenchkiss (2008)
Por Mikel M. Sanz
De haber editado este mismo álbum hace uno o dos años, más o menos cuando debutaron en 2006 con ‘Beware Of Maniacs’, tras rebautizarse de Dodobird a The Dodos y pasar de un miembro a dos, sus evidentes similitudes con Animal Collective no hubiesen sido el padre nuestro de cada día a la hora de hablar de su música. Pero antes de este trabajo estuvo ‘Strawberry Jam’ (2007, Domino), deslumbrante y barroco mosaico con el que el combo de David Portner y Noah Lennox abría definitivamente sus brazos al pop. Así, lo que en realidad es un acertado trasvase desde la psicodelia y el avant-rock de los autores de ‘Sung Tongs’ hacia cierto indie-blues y pop vitaminado, manteniendo el lazo común del folk y la locura, está siendo catalogado como una versión amable y oportunista de las excursiones más controladas del colectivo neoyorquino.
Dejando atrás estas desavenencias, en parte fundadas, sería un error no disfrutar de los catorce temas y la hora redonda (para nada se hace larga) que el dúo formado por el batería Logan Kroeber y el guitarrista y cantante Meric Long nos presenta en ‘Visiter’. Sí, aquí hay art-folk de rítmica tribal y acelerados rasgueos a la acústica en cortes como ‘Red and Purple’, ‘Fools’, ‘Jodi’ y ‘The Season’, pero los californianos van más allá y añaden unas melodías vocales y un dinamismo pop imparable. En los dos extremos de un discurso que domina y acaba infectando al conjunto, hay una cara reposada e intimista, con el nuevo folk de Sufjan Stevens (‘Walking’), Iron and Wine (‘Ashley’), Vetiver (el primer tramo de ‘Joe’s Waltz’) o Stephin Merritt en su vertiente country-pop (las preciosas ‘Winter’ y ‘Undeclared’) en la retina y otra más cruda y arenosa: el blues-rock ruidoso a lo Pussy Galore de ‘Paint in the Rush’ y la segunda parte de la mencionada ‘Joe’s Waltz’. Buenas canciones, gusto exquisito, una producción que les va al pelo (salvaje y silvestre) y un talento ascendente: tenía que funcionar.
Dejando atrás estas desavenencias, en parte fundadas, sería un error no disfrutar de los catorce temas y la hora redonda (para nada se hace larga) que el dúo formado por el batería Logan Kroeber y el guitarrista y cantante Meric Long nos presenta en ‘Visiter’. Sí, aquí hay art-folk de rítmica tribal y acelerados rasgueos a la acústica en cortes como ‘Red and Purple’, ‘Fools’, ‘Jodi’ y ‘The Season’, pero los californianos van más allá y añaden unas melodías vocales y un dinamismo pop imparable. En los dos extremos de un discurso que domina y acaba infectando al conjunto, hay una cara reposada e intimista, con el nuevo folk de Sufjan Stevens (‘Walking’), Iron and Wine (‘Ashley’), Vetiver (el primer tramo de ‘Joe’s Waltz’) o Stephin Merritt en su vertiente country-pop (las preciosas ‘Winter’ y ‘Undeclared’) en la retina y otra más cruda y arenosa: el blues-rock ruidoso a lo Pussy Galore de ‘Paint in the Rush’ y la segunda parte de la mencionada ‘Joe’s Waltz’. Buenas canciones, gusto exquisito, una producción que les va al pelo (salvaje y silvestre) y un talento ascendente: tenía que funcionar.
Crítica publicada el 18.05.2008
Formato LP
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