Wild Honey
Epic Handshakes And A Bear Hug
Lazy Recordings, 2009
8.5
En un mundo perfecto, el disco de Wild Honey sería número uno en las listas de ventas. Su música acude a la década dorada del pop para entregarnos doce pequeñas cápsulas de melodías gloriosas, letras sencillas y directas (que no livianas) y pegada instantánea, aunque eso sí, y como todo buen pop que se precie, de largo recorrido.
Bajista del combo Mittens, Guillermo Farré se dio a conocer el pasado año con un ep de cinco temas más Elliot Smith (o The Beatles, vaya) que los que conforman este auto editado debut en formato álbum. Ahora apunta mucho más alto –sí, en la lucha entre los fab four y The Rolling Stones, yo me quedo con The Beach Boys- y construye su personal ‘Pet Sounds’ (1966, Capitol) de dormitorio. Siguiendo los dictados del maestro Brian Wilson, Guillermo colma sus composiciones de arreglos e instrumentos, pero lejos de apabullar al oyente con un muro de sonido barroco a la usanza de su también querido Phil Spector (la coda en crescendo de ‘One Word Prayer’ es la excepción), los distribuye y dosifica inteligentemente en una efectiva panorámica de espacios abiertos. Véanse los ejemplos de ‘Whistling Rivalry’ e ‘Isabella’.
‘Epic Handshakes And A Bear Hug’ hace de las canciones su gran baza, dejando ya de antemano la batalla ganada ante los que las tilden de revivalistas o nostálgicas. Entre el tropicalismo de ‘Gold Leaf’, el beat a lo The Zombies de ‘To Steal A Piece Of Art’ y ‘Hal Blaine’s Beat’ y la magia destartalada de Joe Meek en ‘The Big Parade’ y ‘Brand New Hairdo’, se levantan dos gemas de folk-pop melancólico como ‘1918-1920’ y ‘My Bride In Black Globes’, mis dos cortes (y letras) favoritos de un disco sin desperdicio.
Mikel M. Sanz, 20.12.2009